El atractivo sexual del estilo Edo: todo sobre el Fundoshi, el tradicional taparrabos japonés

El atractivo sexual del estilo Edo: todo sobre el Fundoshi, el tradicional taparrabos japonés

Luego de la Segunda Guerra Mundial, la ropa interior tradicional japonesa fue rápidamente sustituida por la ropa interior de estilo occidental, sin embargo, gracias a sus interesantes características, están recibiendo una segunda oportunidad por aquellas personas que buscan darse un respiro de la ropa interior ajustada.

Desde aquellas personas que prefieren la ropa interior, hasta aquellas que tienen cierta inclinación por la ropa interior más ajustada o incluso las tangas, cada vez son más los que se animan probar este tipo de taparrabos tradicional japonés.

El atractivo sexual del estilo Edo: todo sobre el Fundoshi, el tradicional taparrabos japonés

¿A qué se debe el reavivamiento de su popularidad?

Pues, a sus propios méritos; al sentimiento de libertad y soltura que brindan. Su diseño, permite una mayor ventilación de la zona –especialmente interesante en el verano, cuando empieza a subir la temperatura–, además de la creencia de que le transmite a sus portadores una mayor energía.

Esto sin mencionar su enorme atractivo sexual, dejando parte de la piel descubierta y ocultando aquellas zonas más íntimas, lo que desencadena un atrayente interés para cualquier persona.

No hay duda que es más cómodo que la ropa interior. Su diseño no aprieta en la cintura o en la ingle, por lo que no causará entumecimiento en las extremidades, además, gracias a su diseño transpirable, existe una menor posibilidad de experimentar picazón por la tela o irritación.

Y, por otro lado, están fabricados en tela de alta calidad, sumamente suaves, y que en muchos casos cuentan con propiedades antibacterianas y con efecto desodorante.

¿A qué se debe el reavivamiento de su popularidad?

Cada vez gana más terreno

Quizás, lo que genera más curiosidad e interés es que a medida de que sus diseños van siendo cada vez más modernos, al mismo tiempo el número de japoneses que se suman a usar el fundoshi aumenta casi de forma exponencial.

Sus diseños y colores varían notablemente, pudiendo escogerlo lisos o cuadriculados, así como en colores delicados o muy llamativos, o con diferentes diseños. Quizá lo más interesante es su precio, que no supera los 1.500 yenes (11 Euros).

Además, la popularidad del fundoshi para las mujeres tampoco para de crecer, y su uso se ha asociado a menos problemas de frio en las piernas, e incluso se han afirmado efectos positivos ante las “irregularidades menstruales”.

 

 

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